El calendario egipcio es el primer calendario solar de la Historia, surgiendo a principio del tercer milenio a. JC. De hecho, ya se usaba en tiempos del faraón Shepseskaf, perteneciente a la IV Dinastía (que gobernó entre los años 2486-2479 a. JC.). También se le menciona en los Textos de las Pirámides. El papiro Rhind (o papiro de Ahmes) es el primer texto egipcio que hace referencia a los 365 días del año civil egipcio.

El calendario egipcio estaba dividido en 12 meses de 30 días cada uno, organizados en 3 períodos de 10 días. Al final del último mes de cada año se añadían los 5 días (epagómenos) que faltaban para completar el año solar, dedicados a varios dioses egipcios. Los egipcios los denominaban heru renpet (“los que están por encima del año”) o mesut necheru (“del nacimiento de los dioses”), pues festejaban el nacimiento de 5 dioses egipcios: Osiris, Horus, Seth, Isis y Neftis.

Heródoto escribió que “los egipcios fueron los primeros de todos los hombres que descubrieron el año, y decían que esto lo hallaron a partir de los astros.”

Además del calendario solar (civil), también usaban un calendario lunar y otro calendario –también lunar- para calcular efemérides.

Tenía 3 estaciones:

  • Inundación: finales del verano y otoño.
  • Siembra: invierno y principio de la primavera.
  • Recolección: finales de la primavera y principio del verano.

Aunque los astrónomos egipcios sabían que el año duraba 365 días, no tomaron en cuenta que también duraba unas horas adicionales que, sumadas en el tiempo, creaban un desfase de tiempo. Haciendo cálculos llegaron a la conclusión de que eran 6 la cantidad de esas horas adicionales. Por ello, el problema se resolvería haciendo que cada 4 años se añadiera 1 día.

En 238 a. JC. hubo una reunión en la ciudad de Canopus para reformar el calendario; pero el recelo entre sacerdotes de diferentes regiones lo hicieron inviable.

J.A.T.