Alcatraz fue “residencia” de algunos de los criminales más famosos de la historia de los EE.UU. Estos son algunos de ellos.

Alcatraz

Al Capone

Al Capone 

Aunque era el jefe de la mafia de Chicago y controlador del comercio ilegal de alcohol durante la “Ley Seca” no se pudo probar que había cometido un delito federal (de ámbito nacional) pues los delitos cometidos -incluidos los asesinatos- eran de carácter estatal. Al final se demostró que había cometido un delito federal ya que no pagaba sus impuestos, por lo que fue condenado y encarcelado.

Tras pasar por la prisión de Atlanta, finalmente acabó en Alcatraz (1934), donde permaneció hasta 1939. Se le diagnosticó sífilis y síntomas de demencia. En 1946 se determinó que tenía la mente de un niño de 12 años y en 1947 sufrió un derrame cerebral y después una neumonía que acabaron con su vida.


Alcatraz

Robert Stroud

Robert Franklin Stroud

Este hombre, conocido como “el pajarero de Alcatraz”, fue condenado a cadena perpetua por asesinato. En agosto de 1909 fue enviado a la prisión de la isla McNeil (Washington); en septiembre de 1912 se le trasladó a la prisión de Levenworth (Kansas) y, en diciembre de 1942, a Alcatraz.

AlcatrazStroud pasó allí 6 años en aislamiento y otros 11 años en el ala hospitalaria. Debido a su mala salud, en 1959, fue llevado al Centro Médico Federal para reclusos de Springfield (Missouri), donde murió en noviembre de 1963.

En 1955, el escritor estadounidense Thomas E. Gaddis, escribió un libro basado en su vida titulado “El pajarero de Alcatraz” (Birdman of Alcatraz) y después, en 1962, fue llevada al cine (“El hombre de Alcatraz”) por John Frankenheimer e interpretada por Burt Lancaster.


Alvin Francis Karpis

Alcatraz

Alvin Karpis

Tuvo el “honor” de ser el preso que más tiempo pasó recluido en Alcatraz. Formó la banda Barker-Karpis, una de las más importantes de la década de los 1930, no dudando en matar a cualquiera que se cruzara en su camino, aunque fueran inocentes transeúntes: fue considerado “enemigo público número uno”.

El FBI, con J. Edgar Hoover al frente, consiguió arrestarlo de una forma un tanto rocambolesca. Cuando fue detenido y Hoover ordenó ponerle las esposas, los agentes le indicaron que no habían traído esposas, por lo que tuvo que se maniatado con la corbata de un agente. Al parecer la idea inicial de los agentes federales era abatir a Karpis como ya habían hecho con otros “enemigos públicos”.

Fue condenado a cadena perpetua y llevado a Alcatraz, permaneciendo allí entre agosto de 1936-abril de 1962. Jamás intentó fugarse. Con motivo del cierre de Alcatraz fue transferido a la Penitenciaría de la isla McNeil (Washington). En 1969 recibió la libertad condicional y fue deportado a Canadá. En 1973 se mudó a España, muriendo el 26 de agosto de 1972 en Torremolinos (Málaga).

J.A.T.