LOS PIRATAS Y SU CÓDIGO
El Código de Conducta Pirata, o Charte Partie, era el acta firmada entre filibusteros para fijar las normas y castigos a ser implantados en un barco para mantener la convivencia a bordo. Por lo general, esta acta incluía…
- el lugar y la fecha del acuerdo
- nombre del barco
- objetivos de la operación a realizar
- cómo repartir el botín
- la compensación para los piratas heridos
Cada tripulación pirata tenía que honrar su propio código. El juramento ante el escrito consistía en poner una mano en una botella de ron y la otra sobre una Biblia (también un crucifijo o hacha de abordaje), y se firmaba con el nombre o haciendo una cruz. LOS PIRATAS Y SU CÓDIGO
Entre los delitos estaban ocultar lo robado, robar a los camaradas o hacer trampas en el juego. Para castigar los delitos podía optarse por entregar al responsable a las autoridades más próximas, generalmente en Jamaica o en la Isla de la Tortuga. También se estipulaba, para otras faltas, el abandono del individuo en una isla, acción como conocida como marooning. En la isla se le dejaba a su suerte con una botella con agua, un poco de pólvora, un arma y unas pocas municiones.
Los códigos más conocidos son los de los piratas Henry Morgan (1635-1688) y Bartholomew Roberts (1682-1722). Los 11 preceptos regulan diferentes actividades a bordo entre ellas la prohibición del juego de cartas y dados, obligación de mantener limpio el armamento, prohibición de mujeres y niños a bordo, penas por deserción, o la regulación del duelo entre los tripulantes.
También es cierto que muchos otros piratas tenían sus propios artículos ya que no había uno reconocido por todos. Sin embargo, pocos han sobrevivido, ya que, ante el riesgo de ser capturados, solían quemarlos o arrojarlos por la borda, para evitar que pudieran ser usados como testigos en un juicio que los pudieran incriminar.
Por ejemplo, el código pirata de Bartholomew Roberts decía:
- Todo hombre tiene voto; tiene derecho a provisiones frescas o licores fuertes, y si le corresponden, puede usarlos a voluntad, salvo en periodos de escasez o por el bien de todos.
- El botín se repartirá uno a uno, por lista; pero si alguien defrauda o engaña, el abandono en una isla desierta será su castigo (con una pistola, unos pocos disparos, una botella de agua y una botella de pólvora, para subsistir o morir de hambre). Si el robo fue sólo entre sí, contento con cortarle las orejas y la nariz al culpable, y lo puso en la orilla, no en un lugar deshabitado, sino en algún lugar, donde estaba Seguro que encontrará dificultades.
- No se puede jugar a las cartas o a los dados por dinero.
- Las luces y velas se apagan a las ocho en punto de la noche: si algún miembro de la tripulación quisiera seguir bebiendo, tendrá que hacerlo en cubierta.
- Mantener la pistola y sable limpios y aptos para el combate.
- No se permiten niños ni mujeres en el barco. Si cualquier hombre fuera encontrado seduciendo a cualquier mujer, y la llevase a la mar disfrazada, sufrirá la muerte.
- Abandonar el barco o quedarse encerrado durante una batalla se castigará con la muerte o abandono.
- No se permiten las peleas a bordo. Se pondrá fin en la costa, a espada y pistola. Si tras disparar, ninguno acierta, se batirán con sus espadas, siendo declarado vencedor el que consiga la primera sangre del rival.
- Ningún hombre puede abandonar esta forma de vida hasta que haya compartido mil libras en el fondo común.
- El Capitán y el Intendente reciben dos partes de cada botín; el maestre, contramaestre y el cañonero una parte y media; y el resto de oficiales parte y cuarta.
- Los músicos tienen que descansar el sábado; pero los otros seis días y noches, ninguna sin favor especial.
J.A.T.
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