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Juana de Arco había sido capturada y se hallaba ya en poder de los ingleses.

Enero-1431: En Rouen, capital de Normandía, administrada por los ingleses, un tribunal eclesiástico inició las sesiones preliminares sin la presencia de Juana, y la acusó de…

  • herejía –al intentar engañar al pueblo haciéndoles creer que era una enviada de Dios-
  • violar la ley divina al vestirse de hombre y llevar armas –era travestismo-,
  • brujería. Al iniciarse el juicio se añadió esta acusación de realizar hechizos e invocar al demonio.

En un juicio que duró 5 meses, el tribunal estaba formado enteramente por clérigos pros ingleses, y supervisado por comandantes ingleses. Al frente del mismo estaba Pierre Cauchon, obispo de Beauvais. Durante el juicio, Juana de Arco sufrió interrogatorios muy sutiles y engañosos, que hasta a muchos abogados y clérigos les hubieses costado contestar. Pero, los archivos del juicio muestran que ella supo callar cuando convenía, evitó trampas dialécticas, y sus respuestas descentraban a los jueces y admiraban al público. Dichas respuestas llevaron al tribunal a dejar de celebras sesiones públicas.

Se cuenta que, en cierto momento, se le preguntó si estaba segura de estar en la gracia de Dios. Era una pregunta-trampa pues si ella respondía que no, reconocía ser una embustera y, por tanto, culpable; pero si decía que sí, sería acusada de herejía. Así, Juana contestó:

“Si no estoy en ella [en la gracia], que Dios me ponga; y si lo estoy, que me mantenga”.

Los métodos de interrogatorio se cambiaron: empezaron de forma muy suave; después, la intimidación, y por último, la amenaza de tortura, llevándola ante el verdugo y sus instrumentos de tortura. Todo ello fracasó. El tribunal inquisitorial afirmó que las mencionadas voces provenían del diablo. Muchos piensan que, en realidad, este juicio buscaba el desprestigio del rey intentando demostrar que seguía los consejos de una bruja.

23-mayo-1431: Tras darle la oportunidad de retractarse y rechazarla, al día siguiente, se le llevó frente a la hoguera. Finalmente, Juana declaró que se entregaba a la autoridad de la Iglesia y firmó su retractación, siendo condenada a cadena perpetua, y aceptando vestirse con ropa femenina.

Cuando los jueces la visitaron, Juana vestía ropas masculinas, y mantuvo la procedencia divina de las “voces”, las cuales le habían recriminado su renuncia. La suerte estaba echada: la condena era ser quemada viva en la hoguera.

30-mayo-1431: Juana de Arco, de 19 años, vestida con una camisa blanca, fue atada a un poste y quemada viva en la plaza del mercado de Rouen, mientras expresaba repetidamente el nombre de Jesús. Como los ingleses no querían que quedase ninguna reliquia que pudiera ser conseguida e inspirar un movimiento en su nombre, sus restos fueron quemados 2 veces más, y sus cenizas fueron arrojadas al río Sena.

1449: Se inició una investigación con motivo de la petición de Isabelle Romée, la madre de Juana, al papa Nicolás V para que reabriera el caso y así intentar restaurar el nombre de su hija.

Guillaume Bouillé, teólogo y exrector de la Universidad de la Sorbona de París, inició una investigación.

Mayo-1452: Jean Bréhal, inquisidor general de Francia, inició la investigación oficial del caso.

1455: Jean Bréhal presentó una apelación formal. El papa español Calixto III autorizó un “juicio de rehabilitación”, por lo que un nuevo tribunal inquisitorial llegó a examinar el procedimiento anterior. Se escucharon el testimonio de 115 testigos presenciales de la vida y ejecución de Juana de Arco, entre ellos, el de Guillaume Manchon, uno de los jueces del proceso de condena de Juana, y cuyo testimonio a favor de Juana fue crucial.

Se estableció que el juicio no se había llevado de forma ortodoxa:

  • Pierre Cauchon no tenía jurisdicción, ya que había sido nombrado por su apoyo partidista a la corona inglesa, por lo que las motivaciones eran políticas
  • al ser todos los jueces clérigos pro ingleses, violaba la norma de la Iglesia de que un juicio por herejía tenía que ser juzgado por un grupo imparcial o equilibrado de clérigos. De hecho, clérigos participantes en el juicio fueron amenazados para que cooperaran
  • un bajo nivel de pruebas condenatorias
  • se inició el proceso, pese a carecer de fundamentos legales para ello
  • se le negó a Juana el derecho a tener un asesor legal
  • no se habían tomado en consideración las excepciones doctrinales de la Iglesia sobre la vestimenta masculina en una mujer, como usar de ropa masculina como protección ante una posible violación

7-junio-1456: Se anularon los cargos contra Juana, se la declaró inocente, y fue nombrada mártir.

1803: Napoleón Bonaparte la declaró símbolo nacional de Francia.

1909: Juana de Arco fue beatificada por el papa Pío X.

1920: Los archivos del juicio sirvieron de base para que el papa Benedicto XV la canonizara y la declarara “santa”.

1922: Juana de Arco fue declarada Patrona Nacional de Francia. Se celebra la Fiesta Nacional de Juana de Arco y del Patriotismo cada 2º domingo de mayo.

3 buques de guerra y un portahelicóperos de la Marina Nacional Francesa llevaron su nombre.

J.A.T.

Agradecimiento:  Canal Historia  –  Historia National Geographic