El violín y los judíos.

Comentamos en el anterior post sobre el violín que el escritor y filósofo argentino-israelí, Gustavo Daniel Perednik, exponía que el violín es un invento sefardí. Previamente, comentaremos algo sobre la trayectoria de Perednik.

Ha sido invitado a conferenciar en 100 ciudades de 50 países, entre las que se encuentran 20 universidades españolas y 50 de EE.UU., China y Latinoamérica, siendo autor de 15 libros (varios de ellos premiados) y más de 1.000 artículos. Es graduado de la Universidad de Buenos Aires y Jerusalén (cum laude) y completó estudios de doctorado en filosofía (Nueva York) y humanidades (La Sorbona –Francia-, San Marcos –Perú- y Upsala –Suecia-) y recibió la distinción de profesor sobresaliente en la Universidad Hebrea de Jerusalén. Da cursos en la Universidad ORT Uruguay.

Precisamente en uno de sus libros, editado por esta universidad en 2008, cuyo título es “VIOLÍN A CUESTAS. Encrucijadas históricas del pueblo judío” hace algunas reflexiones sobre el violín, relacionándolo con la historia del pueblo hebreo.

Él expone que hacia 1600, se creó la primera escuela de violines en Mantua (Italia), por el rabino y compositor hebreo Salamone Rossi, llamado El judío, y considerado uno de los compositores de música instrumental más notables de su tiempo. En 1622, Rossi publicó una colección de música para sinagoga de estilo barroco, conocida como “Ha-shirim Asher Li-Shlomo” (“Los cánticos de Salomón”).

Durante el siglo XIX, muchas aldeas judías tenían escuelas de música para que los niños aprendiesen a tocar el violín desde una edad temprana. De hecho, hace referencia a la…

“desproporcionada presencia de [violinistas] israelíes: Alfred Brodsky (a quien Tchaikovsky le dedicó su Concierto para violín), Jascha Heifetz, Joseph Joachim, Yehudi Menuhin, Nathan Milstein, David Oistrakh, Isaac Stern, Joseph Szigeti, Fritz Kreisler, Bronislaw Huberman, Leonid Kogan, Arnold Steinhardt, Paul Zukofsky… la lista es interminable, y ha sido últimamente ampliada por varios israelíes como Gil Shaham y Shlomo Mintz.”

Violinista sobre el tejado (atr.)Perednik también utiliza como referencia “el rol central y simbólico del violín en la historia judía que fue rescatado también en la célebre película de 1993, La lista de Schindler, de Steven Spielberg, cuyo tema representativo fue maravillosamente interpretado por Itzhak Perlman.”

El violín y el clarinete han sido instrumentos inherentes a la música judía, pues son los que mejor expresan el espíritu de la historia judía: la alegría y el lamento y sus tradiciones.

El violinista en el tejadoEn el preludio de la película El violinista en el tejado (Fiddler on the roof), de 1971, dirigida por Norman Jewison, se hace referencia a la “tradición”, y así lo expone Tevie, el personaje interpretado por el actor Topol:

“¡Tradiciones, tradiciones! Sin todas nuestras tradiciones nuestra vida sería algo tan inseguro… …como un violinista en el tejado”

Violín y judíos

Isaac Stern

… pasando, a continuación, a un excelente solo de violín interpretado por el magnífico violinista Isaac Stern, de origen judío y nacionalizado estadounidense, considerado como uno de los mejores violinistas del siglo XX, al que hacíamos referencia antes.

Por otra parte, el editor, escritor y periodista Basilio Baltasar publicó un artículo en El País en el que se preguntaba “por qué somos la sociedad menos competitiva de Europa” y terminaba respondiendo que “España ha sido el único país sin judíos”. Y se relaciona esto con el violín ya que Roger Prior, de la Universidad de Belfast, en 1983, empezó a investigar su posible invención por parte de judíos sefardíes. En su investigación encontró que un predecesor del violín fue la viola da gamba, inventada en España antes de la expulsión de los judíos, y que, tras este hecho, en Italia llegó a convertirse en violín. Así, el violín es oriundo de Italia al asentarse los judíos en este país, y la viola da gamba también seguiría el mismo curso que los judíos expulsados. Prior siguió esta conexión judía entre España e Italia y descubrió que los principales violagambistas eran judíos expulsados que, al asentarse en Italia, crearon el violín.

Por lo expuesto, el violín e Israel, o Israel y el violín, forman un extraordinario binomio histórico. Comenta Perednik:

“Israel estimula la educación musical y usa al violín como elemento indispensable para ello. Incluso los jóvenes de enseñanza secundaria pueden optar por el violín como materia para sus exámenes finales. Acaso se contribuye así a mantener al Estado judío devoto de un instrumento en el que su tradición halló un asiduo referente.” “Con un violín a cuestas, los judíos fueron haciendo historia. O parafraseando al escritor israelí Haim Hazaz, fueron navegando en la historia que otros les iban haciendo.”

J.A.T.

Agradecimiento dibujo violinista: Morburre, CC BY-SA 3.0
Agradecimiento cartel película: United Artists