Gradiente gravitatorio: es un fenómeno en el que la gravedad que actúa sobre estos 2 cuerpos celestes no resulta uniforme. La gravedad de la Tierra somete a la Luna y viceversa. Así, en la “cara oculta” de la Luna, la cara opuesta a la Tierra, la fuerza de gravedad es inferior a la que hay en la cara más cercana a la Tierra.

En la Tierra, en su centro hay menor intensidad de la gravedad, mientras que en la parta más cercana y en la más alejada la intensidad es mayor. Esa fuerza tiende a deformarla dándole la forma de un elipsoide: es la fuerza que provoca las mareas. Puesto que la Tierra es sólida, la deformación afecta a la atmósfera y a la masa de agua (la más cercana y la más lejana de la Luna) haciendo que suban y bajen 2 veces al día. En las fases nueva y llena, las mareas son más altas, mientras que en los cuartos menguante y creciente son más pequeñas.

Pero hay que agradecer al Creador de estas maravillas del universo que haya colocado la Luna a la distancia precisa. Si estuviera más cerca la fuerza sería mayor, con lo que las mareas bajas serían muy bajas y las altas anegarían las ciudades costeras. Una Luna 20 veces más cerca sumergiría a ciudades como Londres o Nueva York, según indicó una experta en un documental de la BBC.

Fases: las 4 fases de la Luna son:

  • Nueva (o novilunio): la Luna se halla entre la Tierra y el Sol y no la podemos ver.
  • Llena (o plenilunio): la Tierra está entre el Sol y la Luna, y la parte de la Luna más cercana a la tierra es la iluminada.

Cuando la Luna está en posiciones intermedias, las denominamos Cuarto Creciente o Cuarto Menguante (o Luna Vieja) en función de si la parte iluminada tiende a aumentar o a decrecer.

Eclipse lunar: La tierra, la Luna y el Sol están casi alineados. Cuando la Tierra se interpone entre el Sol y la Luna produce una sombra sobre la luna.

J.A.T.