RAOUL WALLENBERG

Este hombre de negocios y diplomático sueco se unió a la War Refugee Board, la Agencia americana de ayuda aciviles. Solicitó ser destinado a la embajada sueca de Budapest (Hungría), status que le permitió salvar a muchos judíos húngaros dándoles pasaportes protegidos (SchutzPass), que les identificaba como ciudadanos suecos a la espera de ser repatriados. Alrededor de 4.500 judíos consiguieron estos documentos, que los eximían de llevar la estrella amarilla y de realizar trabajos forzados. Aunque esos documentos no tenían validez legal, estaban tan bien hechos que las autoridades alemanas y húngaras los aceptaban con válidos. También tuvo que pagar sobornos para conseguir su objetivo. Negoció hábilmente con oficiales nazis como Adolf Eichmann y el Comandante del ejército alemán en Hungría, Gerard Schmidhuber, logrando cancelar algunas deportaciones.

Para ese momento, unos 438.000 judíos húngaros ya habían sido deportados a los campos de exterminio. Miles de judíos (entre 4.000-35.000 de ellos –no hay consenso-) fueron protegidos por Wallenberg en casas que enarbolaban las banderas de Suecia y las de otros países neutrales. Wallenberg y otros representantes de países neutrales seguían en sus vehículos a los prisioneros en las “marchas de la muerte” para distribuir comida y ropa a los prisioneros judíos, e intentar rescatar a alguno de ellos. Por esto, Adolf Eichmann lo amenazó más de una vez.

Poco antes de entrar el Ejército rojo en Budapest expresó a su compañero de embajada, Per Anger: “He asumido esta tarea, y jamás podré regresar a Estocolmo sin saber en mi interior que he hecho todo lo que un hombre puede hacer para salvar tantos judíos como sea posible.”

17-enero-1945: El ejército ruso entra en Budapest y es llevado por los soldados rusos, supuestamente, para entrevistarse con el General Malinovsky. Nunca más se le volvió a ver. Wallenberg tenía 32 años. Durante varios años, los rusos dijeron no saber nada de esa persona llamada Wallenberg, aunque algunos prisioneros de cárceles rusas dijeron que habían estado en él en diversas cárceles. En 1956, los rusos dijeron que había muerto de un ataque cardíaco en una prisión de Moscú en 1947.

1963: El 26 de noviembre, el Yad Vashem lo declaró “Justo entre las Naciones”. Su madre solicitó no recibir estos honores creyendo que su hijo aparecería algún día. Cuando murió, en 1979, se plantó un árbol en su honor en la Avenida de los Justos de las Naciones.

1981: Le es otorgada la ciudadanía honoraria por el Congreso de los EE.UU., promovida por el congresista Tom Lantos, quien había sido salvado por Wallenberg. En 2008, durante los eventos en memoria del Holocausto, Lantos le rindió homenaje. Esta ciudadanía solo se había concedido una vez anteriormente: a Sir Winston Churchill.

1987: Recibió la ciudadanía honorífica de Israel.

2016: El gobierno sueco declaró a Wallenberg “oficialmente muerto”, tras publicarse los diarios secretos de Ivan A. Serov, un ex jefe del KGB, quien afirmaba que Josef Stalin y el Ministro de Relaciones Exteriores, Vyacheslav M. Molotov, ordenaron matarlo en 1947.

J.A.T.

Agradecimientos: Encyclopaedia Britannica y Yad Vashem.org