El jamón ibérico de bellota es bueno pero es caro. Un proverbio francés reza: “El precio se olvida, la calidad permanece”. 

Muy a menudo nos hacemos la pregunta, ¿por qué un jamón ibérico de bellota es mucho más caro que un jamón serrano?. En este post intentaremos explicar de la manera más simple las principales diferencias en costes a la hora de producir un jamón ibérico de bellota 100% puro y un jamón serrano.  Lo haremos basándonos en siete parámetros comparando siempre valores de un cerdo puro ibérico alimentado con bellotas con un cerdo blanco de razas Landrace o Large White, siendo estos últimos los que se utilizan habitualmente para la elaboración del jamón serrano o el prosciutto italiano.

  1. Vida: Un cerdo 100% ibérico con una alimentación a base de bellotas se sacrifica con unos 160 kilos y tiene una vida de unos 24 meses, mientras que un cerdo blanco vive alrededor de los 8 meses y se sacrifica con un peso comprendido entre los 95 y 110 kilos. Un cerdo ibérico vive en libertad en las dehesas, y al poder andar y correr tarda más tiempo en reponer y aumentar su peso; esto conlleva un mayor intervalo de tiempo alimentándose con piensos (aproximadamente 20 meses frente a los 8 del cerdo blanco) y consecuentemente un mayor coste de producción.
  2. Prolificidad: Una cerda ibérica pura madre embarazada por un cerdo ibérico puro produce unos 15 lechones de media al año, mientras que una cerda Landrace, Large White madre, o sus cruces puede dar entre 25-30 lechones anuales. Por tanto, el coste de producir un cerdo ibérico es más elevado que uno de raza blanca al tener que repartir los costes fijos de la explotación entre un número menor de animales producidos.
  3. Curación: Un jamón ibérico de bellota de 7,5 kilos tarda entre 36 y 42 meses en curarse mientras que un jamón serrano del mismo peso se cura en unos 8-12 meses.  Por consiguiente hay una menor rotación de los jamones en la bodega y una mayor necesidad de espacio.
  4. Rendimiento (porcentaje de carne del animal): Un cerdo ibérico puro retiene mucha grasa subcutánea e intermuscular, lo que genera que su porcentaje de carne (50%) sea mucho menor a la de un cerdo blanco (75%).
  5. Hábitat: Cada cerdo ibérico de bellota precisa durante la “montanera” (periodo final de su vida entre octubre y marzo donde su alimentación es únicamente a base de bellotas, hierbas…) unas dos hectáreas de dehesa arbolada, mientras que un cerdo blanco simplemente necesita 2 metros cuadrados durante toda su vida en una nave techada. Esta mayor extensión necesaria genera unos costes mucho mayores para los criadores de cerdo ibérico de bellota
  6. Financiación: La producción de un jamón ibérico de bellota necesita una financiación mínima de 5 años (dos años de vida del animal y tres años de curación del jamón), por el contrario en la producción de un jamón serrano este periodo de financiación se acorta a menos de 2 años. Por tanto, el productor de cerdo ibérico de bellota tiene que invertir sus recursos económicos durante un mayor periodo para empezar a recuperar esa inversión a partir de su venta.
  7. Merma: Por el grado de hidratación de las carnes ibéricas de bellota, un jamón ibérico de bellota desde que comienza su curación hasta que se vende merma un 37% de su peso, en fresco el jamón ibérico de bellota suele pesar entre 11 y 12 kilos,  sin embargo en el momento de su venta suele pesar unos 7,5-8 kg. La merma de un jamón serrano es levemente inferior, en torno al 33%.

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