La alfalfa y la salud

En latín se llama Medicago, hierba de los Medas.

Los árabes la llamaron al-fal-fa, que significa “padre de todos los alimentos”,  o “el mejor de todos los forrajes”, al observar que mediante su consumo los animales aumentaban notablemente el vigor y la capacidad de trabajo.

La alfalfa procede de Irán, donde probablemente fue adoptada para el uso por parte del humano hace miles de años para alimentar a los caballos procedentes de Asia Central. Según Plinio el Viejo, fue introducida en Grecia alrededor del 490 a.C., durante la Primera Guerra Médica, posiblemente en forma de semillas llegadas con el forraje de la caballería persa. Pasó a ser un cultivo habitual destinado a la alimentación de los caballos.

Los grandes chefs la utilizan para dar un toque final a algunos de sus platos.

Ensalada con brotes de alfalfa

Ensalada con brotes de alfalfa

De quién estamos hablando: De la alfalfa, una planta humilde con grandes virtudes.

Qué la hace una planta diferente a otras:

Su raíz penetra en el suelo a varios metros de profundidad y puede alcanzar cualquier reserva de minerales y otros nutrientes inaccesibles a la mayoría de las plantas, así como soportar sequías extremas.

El sector productor y transformador de forrajes aporta una parte de la proteína vegetal que luego se consume en forma de carne por parte de los ciudadanos.

Como consecuencia de la crisis de la EEB (enfermedad de las vacas locas), y la posterior decisión de prohibición de las harinas de origen animal en la fabricación de piensos para todo tipo de rumiantes, se ha puesto claramente de manifiesto la importancia de la proteína vegetal en la alimentación animal.

Esta sustitución de harinas de carne, por proteína vegetal, deriva en un incremento del volumen de materia prima vegetal. Lo que será muy agradecido por la salud de los animales y las personas. Entre estas materias primas vegetales, ni que decir tiene, la alfalfa es la reina.

Hay muchísima bibliografía muy interesante sobre la alfalfa, su producción, la calidad, la forma de recogerla.

Personalmente nos ha llamado la atención el Grupo Diarte,  ya que controla íntegramente todo el proceso de la alfalfa, desde la elección de la variedad, siembra, riego, recolección, hasta su correcta transformación a la medida del cliente. Todo ello bajo los más estrictos controles y parámetros de calidad.

Inclusive, su alfalfa, consigue casi el doble de proteína vegetal (más de un 22%) que la que producen sus competidores.

Sí, una planta humilde pero con grandes virtudes.